"Criando hijos débiles, formando adultos frágiles"
El hijo al que nunca se le exige nada… se convierte en adulto que no soporta nada.Muchos padres creen que amar es evitar incomodar al hijo.
Entonces le resuelven todo. Le permiten todo. Le toleran todo.
Pero lo que están formando… no es carácter, es debilidad emocional.
El niño a quien nunca se le dice que no… será el adulto que no sabrá resistir el fracaso, el rechazo ni la frustración.
El verdadero amor no siempre dice “sí”.
A veces ama más el que corrige, que el que complace.
Formar carácter duele… pero no formar carácter destruye.
EJEMPLO REAL:
Una madre dijo en consulta:
“Yo no le exijo nada porque ya bastante tiene con la vida. Solo quiero que sea feliz… pero ahora no tolera ni que le pidan recoger un plato.”
El exceso de permisividad crea hijos frágiles.
Frágiles ante el deber, ante el esfuerzo, ante cualquier límite.
Esta semana, define con tu hijo:
1.
2.
3.
4.
No confundas amor con permisividad.
El amor verdadero forma límites que sostienen, no libertades que desbordan.
Tu hijo necesita un corazón cercano…
pero también una mano firme.
El adolescente sin límites hoy…
será el adulto que culpe a todos mañana.
No formar carácter por “amor” es como no vacunar por miedo al pinchazo.
Y luego, la vida cobra… sin anestesia.

Comentarios
Publicar un comentario