ESE CAMINO DE BARRO. (Poesía cristiana).

 


Señor, ¿no me das la mano?¿No ves? 

Me estoy hundiendo en el cieno del pecado…

Llegué tarde.

 Me entretuve, Por ese camino andando.

 ¿Camino?, mejor: caminos ¡Ay Señor! anduve tanto…

Anduve por aquel que parecía lucir lienzo de nubes color blanco, 

¡Y los ojos de la carne, me engañaron!

 Caminé con pie firme por el otro: altiva la cabeza y encumbrado; 

pero cedió a mis pies todo el camino:

 Era Señor, mi orgullo tan pesado…

Y el otro iluminado por las velas,

 Los cirios, las liturgias y los cantos:

Cuando pasé por él, no hubo más voces., Las velas y los cirios se apagaron. ¡Cómo engañan los hombres, Señor mío!¡Cuántos falsos caminos me indicaron! Caminé leguas y conté los años, Miro a mis pies y estoy desalentado: No moví un paso en este lodo inmundo;¡Señor estoy hundido en el pecado!¿Y qué será de mí cuando ya sienta, Que el fango va subiendo despiadado? Me cubre el pecho y entre en mi garganta, Y se apague mi voz, y el fin llegado. ¡Ay, que será de mí! ¿Señor, me escuchas?

Perdido estoy si no me das la mano…Quizás tampoco tú sacarme puedes…Quizás soy yo que tarde te he buscado…Pero, mira Señor, ¿no ves mis ojos? Están húmedos, ves, se me han mojado. Y ves como golpean aquí dentro: mi corazón también está llorando, Soy yo Señor, soy yo que me arrepiento,

Del lodo en que yo misma me he ensuciado, De andar por los caminos que me han dicho,

De volverte la espalda, Dios amado. Te dije amado, ves Señor, te quiero te dije amado, ves Señor te amo; Y lo dije con voz que era un sollozo, ¡Lo dije de rodilla y temblando!

 ¡Quiero estar junto a ti, no quiero lodo!¡Quiero tu firme amor, no quiero fango!

No tengo nada, ni me quedan fuerzas, Más viviré si tú me das la mano.

 Señor, no me respondes…más presiento Que ocurrirá tal vez algún milagro:

Las lágrimas dejaron ya mis ojos, mi corazón cesó con su quebranto.

Señor no me respondes…y parece  como si un viento suave y perfumado

Acariciara con amor mi rostro. ¡Señor, mira Señor, ya no hay más barro!

Ya puedo caminar con paso firme. Ya no se mueve el suelo con mis pasos

Ya no hay lodo que ensucie más mi vida. Tú, solo me sacaste de ese fango.

 Señor, me diste la mano;¿No ves? jamás he de hundirme

En el cieno del pecado Porque limpiaste con sangre

Ese camino de barro.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dinámicas y juegos cristianos para reforzar las lecciones bíblicas

"SOMOS LOS HIJOS DE PADRES QUE NO FUERON A TERAPIA"

MAMÁ: Papá nunca tiene tiempo para nosotros?