✨ Dios me creó y cuido mi cuerpo con amor💕❤️
Enseñanza bíblica para niños de 9 a 11 años
A esta edad, los niños comienzan a notar
cambios en su cuerpo, sienten curiosidad por cómo son y cómo serán, y muchas
veces no entienden del todo lo que está ocurriendo. Es una etapa de
descubrimiento, ¡y también una gran oportunidad para enseñarles que cuidar su
cuerpo es parte de honrar a Dios!
📖 ¿Qué dice
la Biblia sobre mi cuerpo?
“¿No saben que su cuerpo es templo del
Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios?
Ustedes no son sus propios dueños.”
— 1 Corintios 6:19 (NVI)
Dios nos creó con mucho amor y atención a cada
detalle. Nuestro cuerpo es un regalo de Él, y como todo regalo valioso, ¡merece
ser cuidado!
- Higiene personal:
Lavarse las manos, bañarse, cepillarse los dientes y usar ropa limpia son formas prácticas de decir: "Gracias, Dios, por mi cuerpo". - Alimentación saludable:
Comer frutas, verduras y alimentos que le den energía al cuerpo es una forma de obedecer a Dios, cuidando lo que Él creó. - Descanso adecuado:
Dormir bien también es una forma de cuidarse. Cuando descansamos, nuestro cuerpo se recupera y crece. - No dañar el cuerpo con vicios o malos hábitos:
Aunque en esta edad no están expuestos directamente a vicios, es importante que entiendan desde temprano que no todo lo que el mundo ofrece es bueno para ellos.
El cuerpo no solo es físico; también incluye
nuestros pensamientos, emociones y lo que sentimos. Cuando hablamos de
"cuidar el cuerpo", también hablamos de:
- Decir lo que sentimos con respeto.
- Buscar ayuda cuando algo nos preocupa.
- No avergonzarnos de cómo somos, porque ¡Dios no comete errores!
Actividad 1: “Mi cuerpo es un templo”
Entrega una silueta del cuerpo humano en papel y pídele a los niños que
escriban en cada parte del cuerpo una forma en que pueden cuidarla:
🧠 “Mi mente la cuido con pensamientos buenos”
👂 “Mis oídos escuchan palabras que edifiquen”
👣 “Mis pies me llevan a hacer el bien”
Actividad 2: “Yo valgo mucho”
Haz que escriban una carta a sí mismos comenzando con:
"Querido cuerpo, gracias por..."
Ayúdalos a agradecer por lo que tienen, aceptarse y confiar en que Dios los
hizo especiales.
“Señor Jesús, gracias por mi cuerpo. Ayúdame a
cuidarlo, a respetarlo, y a no sentir vergüenza de cómo soy, porque Tú me
hiciste con amor. Enséñame a honrarte en todo lo que hago. Amén.”

Comentarios
Publicar un comentario