“Amor que Restaura: Ayudando a Niños Maltratados a Conocer a Dios”

 


🧡 1. Sé un Refugio Seguro

Antes de hablar de Dios, el niño necesita sentirse seguro contigo. Su concepto de amor y autoridad puede estar distorsionado.

  • Háblale con ternura, sin levantar la voz.
  • Mantén una rutina estable con él, lo cual le da confianza.
  • No lo fuerces a hablar; respeta sus tiempos.

“El perfecto amor echa fuera el temor.” – 1 Juan 4:18

🙌 2. Refleja el Amor de Dios con tus Acciones

Los niños maltratados han escuchado muchas palabras que no se cumplieron. Ahora necesitan ver el amor en hechos.

  • Dale cariño sin invadir su espacio (por ejemplo: ofrecer un abrazo si él lo permite).
  • Ayúdalo con pequeñas cosas cotidianas (comida, juegos, tareas).

 📖 3. Háblale de Dios como un Padre que nunca hace daño

Un niño que ha sido maltratado por sus padres necesita redefinir lo que significa “Padre”.

  • Preséntale a Dios como un Padre bueno, protector, que nunca lo va a abandonar ni lastimar.
  • Usa ejemplos bíblicos como el Buen Pastor, o la historia del hijo pródigo.

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.” – Salmo 27:10

 🎨 4. Usa recursos creativos y terapéuticos

Muchos niños expresan más a través de juegos, dibujos o cuentos que con palabras.

  • Invítalo a dibujar lo que le hace feliz o triste.
  • Léele historias bíblicas con ilustraciones, enfocadas en amor y protección (como Noé, José, Moisés bebé).

 🙏 5. Ora con él, pero sin presión

La oración puede ser una fuente de consuelo, pero debe ser una invitación, no una obligación.

  • Oren juntos frases sencillas como: “Jesús, gracias por cuidarme”.
  • Si él no quiere orar, ora tú por él suavemente, para que sepa que puede confiar en Dios.

 🧩 6. Busca apoyo profesional

La guía espiritual es poderosa, pero un niño maltratado también necesita apoyo psicológico.

  • Trabaja en conjunto con psicólogos o trabajadores sociales cristianos si es posible.
  • Esto también demuestra que Dios cuida de su mente y corazón.

 💡 Consejo final:

A través de ti, el niño puede experimentar a Jesús en carne y hueso. A veces, el primer paso para conocer a Dios es encontrarse con alguien que lo represente con ternura y paciencia.

“Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.” – Marcos 10:14

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dinámicas y juegos cristianos para reforzar las lecciones bíblicas

"SOMOS LOS HIJOS DE PADRES QUE NO FUERON A TERAPIA"

MAMÁ: Papá nunca tiene tiempo para nosotros?