A veces, el silencio de Dios no es ausencia, sino trabajo en progreso.
Dios no se ha ido. No ha cerrado sus oídos. Está obrando detrás del telón, en lo profundo, donde nuestros ojos no alcanzan a ver. Está moldeando nuestro carácter, preparando puertas que aún no estamos listos para cruzar, alineando tiempos, personas y circunstancias.
👉El silencio puede ser parte de Su proceso.
Y en ese proceso, Él fortalece nuestra fe, nos enseña a confiar más en Su
palabra que en nuestras emociones.
👉Hoy, si sentís que el cielo está en silencio,
no te desanimes.
Seguí orando, seguí confiando.
El Dios que parece callado… está trabajando.
Y cuando llegue el momento justo, hablará. Y su respuesta será perfecta.
“El Señor peleará por vosotros, y vosotros
estaréis tranquilos.” — Éxodo 14:14

Comentarios
Publicar un comentario