“Autoestima sana es saber cuán importante somos para Dios”.
Una autoestima sana no es sobrevalorarse, ni desvalorizase. El punto justo. Ni más ni menos. “Es conocer lo valioso que somos para Dios”. Sin sentirnos superiores, ni inferiores a los demás.
Fuimos mal programados, para creer que Dios usa solo a unos pocos, “Los especiales”. Dios utiliza a aquellos que se saben valorar, aun con defectos, con dudas, con miles de errores. Dios elige de una forma que nosotros no elegiríamos, porque miramos equivocadamente. Nosotros miramos lo que ven nuestros ojos, pero Dios mira lo profundo del corazón, ahí donde solo está lo que somos realmente. Por eso Dios elige y nos sorprende.
Muchos en las Iglesias viven vidas tristes sintiéndose que no son lo que les gustaría ser. Se sienten inferiores a los demás, sienten que son olvidados, que nunca harán nada importante.
Para Dios somos realmente importantes y valiosos y debemos vivir conforme al valor que Él nos da.
“Autoestima sana es saber cuán importante somos para Dios”.
Fuimos mal programados, para creer que Dios usa solo a unos pocos, “Los especiales”. Dios utiliza a aquellos que se saben valorar, aun con defectos, con dudas, con miles de errores. Dios elige de una forma que nosotros no elegiríamos, porque miramos equivocadamente. Nosotros miramos lo que ven nuestros ojos, pero Dios mira lo profundo del corazón, ahí donde solo está lo que somos realmente. Por eso Dios elige y nos sorprende.
Muchos en las Iglesias viven vidas tristes sintiéndose que no son lo que les gustaría ser. Se sienten inferiores a los demás, sienten que son olvidados, que nunca harán nada importante.
Para Dios somos realmente importantes y valiosos y debemos vivir conforme al valor que Él nos da.
“Autoestima sana es saber cuán importante somos para Dios”.

Comentarios
Publicar un comentario